Amaneció el gran día de la Eucaristía

P. Diego Cano, IVE (Tanzania)

Kangeme, Ushetu, Tanzania, 18 de junio de 2021
Y amaneció el día del Corpus Christi, un día que siempre nos llena de alegría, porque celebramos el misterio más importante de nuestra fe, y porque aprovechamos a meditar en la presencia de Cristo en la Eucaristía. Ese día salimos temprano hacia Mazirayo, y en este tiempo y con los caminos no tan malos, se llega en una hora y media. Los Padres Pablo Folz y Jaime Martínez, salieron a las aldeas de Senai y la Parroquia de Kangeme, respectivamente. Ese domingo se realizarían nuevamente tres procesiones eucarísticas, igual que el día anterior.
Llegamos con el equipo a Mazirayo, y nos pusimos a ayudar a preparar todo. La idea era poder llegar temprano y tener un poco más de dos horas para esto. Se trataba también de una fiesta de todo ése centro, que congrega a siete aldeas. Cada vez participa más gente, y en estos lugares que antes eran “tierra de nadie”, asiste muchísima gente a la iglesia. Por eso es que construimos la iglesia bien grande, para este tipo de ceremonias. La iglesia, como tal vez recuerdan, se llama “Nuestra Señora de Luján”, y al momento de comenzar la Santa Misa se encontraba casi completa en su capacidad. Durante la celebración llegaron más personas que venían de lejos.
Al terminar la misa comenzamos la procesión, como se acostumbra, y para que sea más ordenado, en dos filas. Las filas se hicieron larguísimas por la cantidad de gente. La primera estación, o el primer altar, estaba pasando el centro de la aldea. Cuando la cruz procesional y los primeros niños llegaban allí, todavía había gente que no salía de la iglesia. Calculamos con los líderes que deben haber participado más de mil personas. Pasamos por el centro del poblado, donde hay algunos pequeños negocios. En algunos de ellos había gente que hablaba, y en otros algunos que se reían y burlaban. Me llama poderosamente la atención lo pacíficos y tranquilos que son nuestros fieles, pues ellos no daban importancia a las burlas y risas, y lo que hacían era rezar y cantar más fuerte, de tal modo que ni escuchaban a los de afuera. Habían tres coros de distintas aldeas, y se repartieron a lo largo de la procesión, así en cada una de sus partes se escuchaban cantos y rezos. Era realmente un espectáculo emocionante. Mucha gente que nos veía pasar quedaban callados y con mucho respeto, impresionados.
La procesión se desarrolló en el momento más caluroso del día, entre las 12:00 y las 14:00 hs. No queda otra opción pues hay que celebrar la misa primero, para tener la Eucaristía. Y también porque pensar en la iglesia abarrotada de gente a las 12 del mediodía, es preferible estar caminando al aire libre, con calor, pero con alguna brisa de tiempo de sequía. La procesión se veía espectacular en un momento en que pasamos por un lugar un poco más alto y se veía la inmensa cantidad de gente participando, y además con el hermoso paisaje de esa zona. La procesión de alargaba, y no me daban más los brazos para sostener la custodia. A pedido entonces del sacerdote, apuramos el paso un poco. La procesión duró dos horas, contando dentro de este tiempo las cuatro bendiciones eucarísticas.
Al terminar todo, nos esperaba la comida, ¡para todos! Más de mil personas. Era un espectáculo digno de verse, en esa aldea, rodeada de pequeñas casas, una multitud en la iglesia, en un ambiente festivo, y todos comiendo juntos en un clima de gran alegría.
Uno de los hermanos me preguntó si debíamos poner el equipo de audio para el fogón (o show), y yo le respondí que como era tarde y algunas personas venían de aldeas lejanas, y habíamos caminado en la procesión y terminado un poco tarde (ya eran cerca de las 15:00 hs), que no creía que se quisieran quedar, pero que llevemos el equipo por las dudas. Al terminar de comer, un grupo de niñas de una aldea se anotó para hacer un canto, y después de otra aldea, y después de otra… y así cantaron las niñas de cada una de las siete aldeas, y los monaguillos hicieron un squetch, y el coro cantó… y en la iglesia había una multitud de gente participando de todo esto. No se fue nadie hasta después de las 17:30 hs. Al terminar todo, aprovechamos a hacer una tarde de oratorio con los niños de Mazirayo, hasta la tardecita.
Estas fiestas son muy queridas por todos, y participan con mucha alegría, y con gran sacrificio. Mucha gente caminó varios kilómetros, hasta 7 y 8 kilómetros, ida y vuelta desde sus aldeas, más la misa y la procesión Eucarística. Ese sacrificio que hacen se ve traducido en alegría, y en que realmente hay fe en la presencia de Cristo en la Sagrada Eucaristía. Hay que reconocer que la fuerza de nuestra fe proviene de los sacramentos, y particularmente de la Eucaristía, donde tenemos al mismo Señor presente, “habitando entre nosotros”.
Me alegro mucho de poder estar escribiendo estas líneas en medio de los campamentos de niños de catecismo. Hoy estaremos terminando un campamento de varones aquí en Kangeme, con 119 niños; y las hermanas están terminando un campamento en la parroquia de Ushetu con 220 niñas. Con estos campamentos contamos 616 niños y niñas que han participado de estas actividades hasta el día de hoy en este mes. Nos quedan todavía cuatro campamentos más, justo la mitad. Las actividades son intensas, porque a la par de los campamentos los sacerdotes estamos celebrando también las misas del agradecimiento de la cosecha en cada una de las 43 aldeas de la parroquia.
Les pedimos que recen mucho por estas actividades, por los niños y niñas, para que en estos días de campamento aprendan más catecismo, se afirme la fe, y conozcan y amen más a Jesús y la Virgen. Que sean días de verdadera alegría, y que siempre lleven ese recuerdo en sus corazones.
¡Que viva Jesús Sacramentado!
¡Firmes en la brecha!
P. Diego Cano IVE

 

PD: Finalmente, como posdata, quiero contarles que hemos comenzado una campaña con el objetivo de juntar dinero para comprar un tractor. Es muy útil una herramienta de trabajo de este tipo para poder trabajar la tierra, pero también para poder hacer muchos otros trabajos, incluidos el traslado de materiales para la construcción. La misión va creciendo y el trabajo del campo es muy importante para obtener los alimentos básicos y para autoabastecernos en las casas de formación y en las parroquias. Aquí les copio el link de la campaña, y les pido por favor a todos los que puedan, que lo difundan por todas las redes sociales entre sus amigos. Si cada uno de nosotros lo difundiera entre otros 20 contactos por ejemplo, en poco tiempo llegaríamos a muchas personas. Dios los bendiga a todos… y sobre todo no dejemos de rezar para que San José nos alcance esta gracia, sin lo cual no podremos lograrlo nunca. Por lo tanto, ¡también pido oraciones por esto! Muchas gracias.
Link a Queremos comprar un tractor para Ushetu
1 comentario
  1. Norma Dice

    Dios continue sucitando en el corazon de su Iglesia apostoles de su palabra y que lleven al mismo Cristo donde lo necesitan

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