La Basílica del Sagrado Corazón de Montmartre

un lugar de reparación y expiación

Esta Basílica del Sacré-Coeur, conocida también como el Montmartre, consagrada al Sagrado Corazón de Jesús,  es un sitio único en el mundo, donde la Adoración Eucarística es continua, día y noche, sin que se haya interrumpido desde hace 125 años en reparación y expiación.  Fue construida entre 1875 y 1914 sobre el monte de los mártires (Montmartre), y es precisamente el corazón espiritual de la capital de Francia.

La adoración perpetua se inició antes incluso de concluir la construcción de la basílica.  El proyecto de construcción arranca tras la derrota francesa en la guerra franco-prusiana, después del asedio de París (1871). Una situación delicada para la sociedad francesa, que invadió de desesperanza a la población, preocupad por el debilitamiento de la fe como resultado de la Revolución Francesa. Fue entonces que para expiar los pecados de esta y en un acto de reparación que dos laicos, Alexandre Legentil y Hubert Rohault de Fleury , se embarcaron en un proyecto sin igual: construir una iglesia dedicada al Sagrado Corazón de Jesús, y haciéndolo con el apoyo de sus amistades.

El entonces arzobispo de París, Joseph-Hippolyte Guibert,  se decidió para la construcción de la basílica por el Montmartre, que literalmente significa “Monte de los Mártires”, donde los primeros cristianos de París habían entregado sus vidas por Cristo durante el siglo III.

Los personajes más relevantes de la historia religiosa de Francia han pasado por Montmartre, entre ellos San Germán, la reina Santa Clotilde, San Cloud, San Germán de Auxerre, San Hugo, San Bernardo y San Pedro Venerable, el Papa Eugenio III que consagró la iglesia y el altar de la abadía, Santo Tomas de Aquino, Santa Juana de Arco durante el sitio de Paris, el mismo San Ignacio de Loyola, San Francisco de Sales, Bérulle, Ollier, Bienaventurada María de la Encarnación, San Vicente de Pablo, Santa Luisa de Marillac, San Juan Eudes, y muchos más que podríamos mencionar.

Precisamente en este lugar, San Ignacio de Loyola, San Francisco Javier y algunos de sus amigos, después de reflexiones, meditaciones y oraciones, decidieron unirse por un triple voto de pobreza, castidad y mutua consideración por la Salvación de las almas el 15 de agosto de 1534.  Decidieron dedicarse a Dios sin reserva, y pronunciaron allí sus votos. Así es como fundaron la Compañía de Jesús.

Una vez finalizada la construcción de la basílica continua la afluencia de santos a la misma:  Santa Teresa de Lisieux, que des de sus quince años (1887) iba a rezar en la cripta,  el Bienaventurado Charles de Foucauld, que se consagró al Sagrado Corazón en la Basílica en 1889, y ocho años después paso allí una noche de adoración,  Giuseppe Roncalli, futuro Papa Juan XXIII, visitaba Montmartre mientras fue Nuncio apostólico en Francia (1944-1953),  y el San Papa Juan Pablo II, peregrino del Sagrado Corazón durante su viaje apostólico en Francia, el 1 de junio de 1980.

Consuela saber que la adoración no se ha detenido nunca, ni durante las dos guerra mundiales, ni durante la cuarentena reciente, ya que las 14 monjas que viven en la basílica se estuvieron turnando durante la pandemia de coronavirus, para no dejar en ningún momento solo a Cristo en la Eucaristía.

¡Oh Señor, que tu Sagrado Corazón sea consolado día y noche sin interrupción en esta colina santa y sea fuente de gracias para el mundo entero!

 

 

ORACIÓN DEL SANTUARIO

Señor,

Tú que has querido estar

presente en medio de nosotros

a través de Tu Santa Eucaristía,

Misterio de Tu Amor,

Nos unimos a todos aquellos que vienen a adorarte,

en espíritu y verdad.

 

Rezando de día y de noche,

queremos ofrecer nuestra presencia a Tu presencia.

Permítenos escucharte en el silencio,

Tú que quieres revelarte

en la intimidad de nuestro corazón.

 

Ayúdanos a abandonarnos en Ti:

que suban de nuestros corazones

las súplicas y alabanzas, la ofrenda

de nuestra vida en absoluta confianza.

 

Que Tu Corazón Sagrado, fuente de toda misericordia,

colme nuestros corazones de paz y gozo interior,

que afirme nuestra fé, renueve nuestro amor

y mantenga nuestra esperanza. Amén.

7 Comentarios
  1. Martin Dice

    Así como en el antiguo testamento leemos el pasaje :
    «… la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía. 3 Entonces dijo Moisés: Me acercaré por qué la zarza no se quema…»
    Qué todo Cristiano tenga la oportunidad de acercarse,  a este «sitio único en el mundo, donde la Adoración Eucarística es continua, día y noche, sin que se haya interrumpido desde hace 125 años en reparación y expiación» es un bendición de DIOS

    1. Guillermo Fredes Dice

      Gracias por compartir los tesoros de la fe que nos hacen crecer en unidad con nuestra Madre

  2. MARIA BARCAROLO Dice

    Gracias por la publicación
    Nos hace conocer que la fe está presente en el mundo
    Cuanto más se conoce sobre ella más no se está solo se está con Dios

  3. Margarita Ramírez Dice

    Muchas gracias por su publicación, en tiempos como el que estamos viviendo es muy importante la fe, la solidaridad, la oración, la misericordia y sobre todo el amor.

  4. Nelly Rochel Dice

    Gracias por compartir, nuestra fe se robustece al conocer nuestros tesoros.

  5. Emilia Dice

    Que hermosa!!! Gracias por compartir esta información!!
    Ayuda mucho a conocer más , las cosas sagradas de nuestro señor, si esto es hermoso como será el cielo!!!

    Mil gracias

  6. Eliana Ibaceta Dice

    Gracias por compartir esta información, nos ayuda a crecer.

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