La Santa Casa del Santuario de Loreto

En este día, 10 de diciembre, celebra la Iglesia la fiesta de nuestra Señora de Loreto.

Compartimos debajo un pequeño video sobre el gran milagro y todo lo que implica, luego un texto con algunos detalles más y, finalmente, una charla del p. Andrés Bonello en marco de unas catequesis sobre la consagración a la Virgen.

Uno de los lugares más importantes para el peregrinar de los cristianos es la Santa Casa de Loreto, es decir, la misma casa de Nazaret que visitó el Arcángel Gabriel en la Anunciación a la Santísima Virgen. En ella el Verbo se hizo Carne y habitó entre nosotros. Fue también la morada de la Sagrada Familia a su regreso de Egipto, y el lugar en el que Nuestro Señor Jesucristo vivió 30 de sus 33 años de vida oculta.

En el año 1291, cuando los cruzados perdían control sobre Tierra Santa, Nuestro Señor decidió enviar a los ángeles a proteger su Santa Casa, con el mandato de trasladarla a un lugar seguro. El 12 de mayo de 1291 los ángeles la trasladaron a Tersatto (Croacia), donde los vecinos quedaron asombrados de ver una casa sin cimientos que no se explicaban cómo había podido llegar. Se adentraron y vieron un altar de piedra con una estatua de cedro de la Virgen María con el Niño en sus brazos, con coronas de oro. El Niño Jesús tenía dos dedos de su mano derecha extendidos, en señal de bendición, y en su mano izquierda  sostenía una esfera de oro representando al mundo.

Días más tarde, la Virgen María se le apareció a un sacerdote de ese lugar diciéndole: «Debes saber que la casa que recientemente fue traída a tu tierra es la misma casa en la cual yo nací y crecí. Aquí, en la Anunciación del Arcángel Gabriel, yo concebí al Creador de todas las cosas. Aquí, el Verbo se hizo carne. El altar que fue trasladado con la casa fue consagrado por Pedro, el Príncipe de los Apóstoles. Esta casa ha venido de Nazaret a tu tierra por el poder de Dios, para el cual nada es imposible. Ahora, para que puedas dar testimonio de todo esto, sé sanado. Tu curación inesperada y repentina confirmará la verdad que yo te he declarado hoy.» El sacerdote, enfermo por largo tiempo, sanó inmediatamente y anunció al pueblo el milagro. Comenzaron las peregrinaciones a la Santa Casa, para la que se construyó una sencilla edificación que la protegiera de los elementos de la naturaleza de los elementos de la naturaleza.

Unos años después, durante la noche del 10 de diciembre de 1294, la casa desapareció de Tersatto, mientras unos pastores de la región de Loreto (Italia) informaron que habían visto una casa volando sobre el mar, sostenida por ángeles: uno de ellos luciendo una capa roja (San Miguel), dirigía a los demás, y la Virgen María con el Niño Jesús estaban sentados sobre la casa. Los ángeles la depositaron en Banderuola, aunque este no fue su lugar definitivo, sino que fue después trasladada a un cerro cercano, donde la Santa Casa lleva 700 años.

Hoy podemos visitar la Santa Casa de Nazaret en el interior de la Basílica de Loreto (Italia), donde se venera la pequeña estatua de la Virgen de Loreto.

La Santa Casa de Loreto, donde aún resuena, por decir así, el saludo Dios te salve, llena de gracia, es, pues, un lugar privilegiado no sólo para meditar en la gracia, sino también para recibirla, incrementarla y recuperarla, si se hubiera perdido, me­diante los sacramentos; y sobre todo mediante el sacramento de la reconciliación, que ha ocupado siempre un lugar tan importante en la vida de ese santuario…  En Loreto se siente uno contagiado de la fe de María. Una fe que no es sólo asentimiento de la mente a verdades reveladas, sino también obediencia, aceptación gozosa de Dios en la propia vida, un sí total y generoso a su plan.

San Juan Pablo II

3 Comentarios
  1. Arcely Morán de Salas Dice

    Qué bella Catequesis. Me hace reflexionar y cómo puedo hacer para llegar a tal profundidad. Necesito ser guiada, pero ante todo una buen disposición de corazón. Estuve en Loreto, qué lejos estuve de ver ésto desde el corazón si solo lo apreciaron mis ojos. Desde acá de Guatemala saludos cordiales

  2. Blanca Valverde Dice

    Gracias! Maravillosa reflexión! Dónde puedo encontrar los adjuntos?

  3. Nelly Rochel Dice

    Bella catequesis. Ignoraba lo de la casa de la Santísima Virgen María. Muchas gracias.

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