Yo soy la Inmaculada Concepción

El 11 febrero de 1858 Bernadette, con 14 años, recogía leña en Massbielle, cerca de Lourdes. La que sería Santa María Bernarda Soubirous escribió tres años después una carta al padre Gondrand, donde relataba lo que le ocurrió:

 

Cierto día fui a la orilla del río Gave a recoger leña con otras dos niñas. En seguida oí como un ruido. Miré a la pradera, pero los árboles no se movían. Alcé entonces la cabeza hacia la gruta y vi a una mujer vestida de blan­co, con un cinturón azul celeste y sobre cada uno de sus pies una rosa amarilla, del mismo color que las cuentas de su rosario. Separó los brazos al tiempo que se inclinaba en un gesto de recibimiento que parecía decir: «Acercaos…»

Creyendo engañarme, me restregué los ojos. Metí la mano en el bolsillo para buscar mi rosario. Quise hacer la señal de la cruz, pero fui incapaz de llevar la mano a la frente. Cuando la Señora hizo la señal de la cruz, lo intenté yo también y, aunque me temblaba la mano, conseguí hacerla. Comencé a rezar el rosario, mientras la Señora iba desgranando sus cuentas, aunque sin despegar los labios. Al acabar el rosario, la visión se desvaneció.

Pregunté entonces a las dos niñas si habían visto algo. Ellas lo negaron y me preguntaron si es que tenía que hacerles algún descubrimiento. Les dije que había visto a una mujer vestida de blanco, pero que no sabía de quién se trataba. Les pedí que no lo contaran. Ellas me recomendaron que no volviese más por allí, a lo que me opuse. El domingo volví, pues sentía internamente que me impulsaban…

Aquella Señora no me habló hasta la tercera vez, y me preguntó si querría ir durante quince días. Le dije que sí, y ella añadió que debía avisar a los sacerdotes para que edificaran allí una capilla. Luego me ordenó que bebiera de la fuente. Como no veía ninguna fuente, me fui hacia el río Gave, pero ella me indicó que no hablaba de ese río, y señaló con el dedo la fuente. Me acerqué, y no hallé más que un poco de agua entre el barro. Metí la mano, y apenas podía sacar nada, por lo que comencé a escarbar y al final pude sacar algo de agua; por tres veces la arrojé y a la cuarta pude beber. Después desapareció la visión y yo me marché.

Volví a ir allá durante quince días. La Señora se me apareció como de costumbre, menos un lunes y un viernes. Siempre me decía que advirtiera a los sacerdotes que debían edificarle una capilla, me mandaba lavarme en la fuente y rogar por la conversión de los pecadores. Le pregunté varias veces quién era, a lo que me respondía con una leve sonrisa. Por fin, levantando los brazos y ojos al cielo, me dijo:

«Yo soy la Inmaculada Concepción».

10 Comentarios
  1. Leonardo Dice

    Creo MADRE mía..Virgen Santísima en esa aparición y en todos los dogmas que hablan de ti, pero aumenta mi fe para q no bajemos nunca los brazos en nuestra lucha por ser santos..

    1. Blanca Dice

      VIRGEN Inmaculada aumenta mi FE, protegeme en la salud y tb por todos los enfermos. AMÉN

  2. Gloria Estela González Dice

    Madre, protégenos de toda enfermedad de cuerpo y alma, da salud y consuelo a los enfermos, por sus sufrimientos acompañarlos, Madre. Ruega por todos nosotros. Amen

  3. Eliana Ibaceta Dice

    Madre de Dios,ayúdame, tu sabes todo…
    Solo puedo agradecerte, que mis Santos padres, mamá y papá, me enseñaron la Fe y un gran respeto,venerabilidad,a ti madres de Dios…y adoración a Dios mismo.
    Gracias

  4. Alfredo Fabián López Dice

    Madre mía de Lourdes, Salud de los enfermos, aumenta mí Fe, Esperanza y Caridad. Te entrego toda mí debilidad, revisteme de la fortaleza de los hijos de Dios! Amén!

  5. Valeria Dice

    Amén Amén gracias por la Fe
    Gracias Amén

  6. Gina Lopez Dice

    Madre nuestra, te ruego por tu intercesión por la completa salud de mi esposo y además por todos los enfermos del mundo. Lleva mis suplicas a Jesus. Amén

  7. Lourdes Zúñiga Dice

    Madre bendita ruega por nosotros tus hijos, sedientos con llegar al reino de Dios. Amén
    Lourdes

  8. Dante José Díaz Dice

    Ave maría Purísima !!!!
    Madre nuestra y madre de Jesús, Ruega por nosotros ahora y también en la hora de nuestra muerte AMÉN!!!

  9. Pilar Stein Dice

    Madre mía y Virgen Santisima de Lourdes, desde niña te conocí por el milagro tan grande que hiciste a mi madre. A través de los años he continuado peregrinando a tu Santuario en Lourdes y nunca has dejado de escuchar mis ruegos por mi y mi nietecita y has concedido Milagros a través de tu Hijo Jesús. Madre querida te ruego por la conversión de mi esposo, nuera e hijos y la salud de todos ellos. También te ruego por la salud de mis amigos que están enfermos de Cáncer. Tengo puesta toda mi fe en ti y en tu Hijo Jesús. Amén

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