Algunos aportes de la nueva ley educativa en España

Otra aportación a la disolución del hombre

Leer tan solo el preámbulo de la nueva ley educativa en España –conocida popularmente como Ley Celaá[1] y oficialmente como LOMLOE[2]– nos brinda una excelente radiografía de la cosmovisión que emana de las estructuras de poder y que trata de ser implantada a las mentes ciudadanas. Demos un rodeo por el texto y proyectemos algunas conclusiones.

 

El término educación, en la LOMLOE

Primeramente, veamos cómo definen educación, teniendo en cuenta lo que esta aporta a nivel individual. Dicen así:

“Para cualquier persona la educación es el medio más adecuado para desarrollar al máximo sus capacidades, construir su personalidad, conformar su propia identidad y configurar su comprensión de la realidad, integrando la dimensión cognoscitiva, la afectiva y la axiológica[3]

Subyace con claridad en el fondo de esta definición el dogma relativista, pues la realidad ya no es una, la verdad no existe y todo son perspectivas. Por ello, la educación debe concebirse como medio para que cada uno desarrolle su propia perspectiva, su propia personalidad e identidad, desde la sede de su propia subjetividad sin necesidad de hacer referencia a nada externo ella. Así, cada individuo es concebido como un ser absolutamente autónomo y por ende único constructor de su propia vida y realidad.

Esto se contradice con la experiencia común y la realidad de las cosas, pues cada vez menos individuos se soportan a sí mismos y muchos acaban en la depresión o el suicidio[4]; cosa que no sucedería si realmente fueran los constructores –y por tanto, dominadores absolutos- de su propia realidad, identidad y personalidad. Y, por tanto, estamos ante una definición ideológica que nada tiene que ver con la realidad. Pero la falsedad de este presupuesto relativista ya debe ser conocida, pues seguidamente nos hablan de como la educación debe ser un medio de transmisión de ciertos valores (a los que nos hemos referido en otra ocasión[5] como dogmas civiles). Dicen:

“para la sociedad (la educación) es el medio más idóneo para transmitir y, al mismo tiempo, renovar la cultura y el acervo de conocimientos y valores que la sustentan, extraer las máximas posibilidades de sus fuentes de riqueza, fomentar la convivencia democrática y el respeto a las diferencias individuales, promover la solidaridad y evitar la discriminación, con el objetivo fundamental de lograr la necesaria cohesión social[6].”

Evidentemente, en el plano relativista será fundamental aprender a respetar las diferencias individuales para evitar la discriminación, ya que en el universo de las perspectivas nada hay de fijo y estable, nada de verdadero ni de falso[7]. Esto entroncaría con aquel dogma negativo del que nos hablaba Rousseau: la intolerancia[8]. Lo que no puede permitir nuestra sociedad es la intolerancia, pues toda perspectiva es válida. Sin embargo, lo que debería llamar la atención a cualquier mente pensante es la inherente contradicción entre la primera definición y la segunda. Es decir, si cada uno debe construirse su propia personalidad, su propia identidad y su propia comprensión de la realidad, ¿para qué transmitir los valores que sustentan a nuestra sociedad? ¿Qué valores son esos? ¿Para quién lo son? ¿Por qué deberían ser transmitidos? ¿No era libre nuestra interpretación de la realidad?

Es una contradicción. O quizás es precisamente la trampa: creer que uno se desarrolla subjetivamente según sus intereses personales, libres y originales, sin caer en la cuenta de que para dicha construcción usará de aquellos valores absolutos que se le transmitan desde las estructuras de poder. Porque todo son perspectivas, excepto los dogmas civiles.

 

Educación como mecanismo de transmisión dogmático y de adaptación al medio

Y como en el hombre nada hay de fijo ni permanente, nada hay de natural o esencial, la educación ya no deberá basarse en llevar a perfección la naturaleza humana (¡qué pretensión!¡Si lo perfecto es subjetivo!), o en llevar al hombre al estado de virtud –tal y como proponían los clásicos-, pues ¿qué es la virtud? ¿quién osa imponer a otro lo que es virtuoso y lo que no?; entonces, solo le queda a la educación convertirse en un medio para la adaptación del individuo al entorno social.

Es así como la educación se ha convertido en un simple mecanismo de transmisión de los dogmas del momento que deben articular la vida social; y es así –con la negación de cualquier tipo de naturaleza en el ser humano y con el dogma relativista-  como el hombre ha quedado reducido a un mero organismo biológico que debe hacer lo que hacen el resto de organismos biológicos para su supervivencia: adaptarse al medio. No por otra razón es que llevamos dos décadas de la llamada educación competencial, cuya finalidad última es hacer al individuo competente en el medio social, cual simio que debe ser competente para no extinguirse por selección natural, según los postulados evolucionistas.

Qué lejos queda ya aquella definición de Santo Tomás de Aquino sobre la educación como “conducción y promoción de la prole al estado perfecto del hombre en cuanto hombre, que es el estado de virtud[9]“, o aquella enseñanza de Pio XI, en su encíclica sobre la educación de la juventud, en la que argumenta que “la educación consiste esencialmente en la formación del hombre tal cual debe ser y debe portarse en esta vida terrena para conseguir el fin sublime para el cual ha sido creado[10]”. Pero como no hay naturaleza caída, nada habrá que perfeccionar; y como no hay fin trascendental, la finalidad será la simple adaptación al medio. Es de este modo como la educación se convierte en una herramienta del poder, pues su fin ya no es perfeccionar al hombre, sino que este asuma sus postulados dogmáticos: único camino de adaptación al medio.

Y como el entorno social, el contexto y el medio, siempre son cambiantes, la educación deberá necesariamente ir actualizándose de manera continua. Evolución del medio, actualización de la educación. Esto no lo digo yo, es algo que queda asumido y muy bien reflejado en la propia ley, pues podemos leer:

“los sistemas educativos han experimentado una gran evolución, hasta llegar a presentar en la actualidad unas características claramente diferentes de las que tenían en el momento de su creación. Y de ahí deriva tanto su carácter dinámico como la necesidad de continuar actualizándolos de manera permanente[11].”

Efectivamente, como el medio varía, también deberá hacerlo su mecanismo de adaptación. ¿Y a tiempos nuevos, qué deberá hacer el sistema educativo? Enfoques nuevos: “En estas nuevas circunstancias, se hace necesario conceder importancia a varios enfoques que resultan claves para adaptar el sistema educativo a lo que de él exigen los tiempos a que nos enfrentamos.[12]

 

A tiempos nuevos, enfoques nuevos: la perversión de la ideología de género

Así, para ir con los nuevos tiempos, la LOMLOE propone incluir en el sistema educativo ciertos enfoques necesarios para la adaptación del individuo al medio. Uno de ellos es el de la ideología de género[13]. Al respecto, la ley dice lo siguiente:

 “(Esta nueva ley) adopta un enfoque de igualdad de género a través de la coeducación y fomenta en todas las etapas el aprendizaje de la igualdad efectiva de mujeres y hombres, la prevención de la violencia de género y el respeto a la diversidad afectivo-sexual, introduciendo en educación secundaria la orientación educativa y profesional del alumnado con perspectiva inclusiva y no sexista[14].

La ideología de género es la idea según la cual ser hombre y/o mujer es una construcción cultural (a partir de la nada, ergo, profundamente arbitraria, pues niegan todo principio natural en dicha construcción) que, por tanto, puede ser reconstruida a gusto del consumidor. En este sentido, ser hombre o mujer es una decisión personal de la propia subjetividad, pues no hay nada fijo o natural a lo que mirar[15]. Lo que hoy entendemos como hombre y mujer serían simplemente estereotipos culturales fruto de un tiempo heteropatriarcal opresor, que estableció diferenciaciones discriminatorias entre ambos géneros para así perpetuar su poder. El objetivo es liberarse de las cadenas de la imposición heteropatriarcal, construyendo y generando nuevos géneros en función de los anhelos, sentimientos y deseos personales de cada individuo.

Por tanto, supongo que, desde un punto de vista práctico, introducir el enfoque de igualdad de género en las escuelas implicará que el profesorado tenga conocimiento de los distintos tipos de género que se han aprobado para no ofender a nadie en sus expresiones comunes al referirse a los alumnos como “chicos”, “chicas”, “alumnos”, “alumnas”, “señorito Martínez”, “señorita Rodríguez”, etc. Será necesaria también una formación del profesorado en lenguaje inclusivo (aquella aberración lingüística del “todes”) que elimine las discriminaciones de género en el uso de la lengua;  habrá que introducir también planes de inclusión del género en las materias a impartir; por supuesto, también se introducirán guías y pautas de comportamiento afectivo-sexual[16] para los alumnos desde edades muy tempranas, (no precisamente para ayudar al hombre al dominio de sus pasiones carnales, sino para todo lo contrario).

Sin embargo, más allá de lo grotesco de sus manifestaciones –que lo son y mucho- lo realmente perverso de la ideología de género es la idea que subyace a toda la doctrina. En efecto, en cualquier modo que se materialice, la idea que se va a transmitir –y la que van a recibir nuestros hijos- será esta: nada hay, más allá de tu voluntad, a lo que debas someterte para construir tu propia identidad de género, porque no hay naturaleza, ni biología, ni realidad ninguna que deba estar por encima de tu propia voluntad (excepto nuestros dogmas, claro).

Es el pecado de siempre. El gran pecado, la gran batalla. El non serviam de Lucifer. O me entiendo como criatura y, por tanto, sometido a algo que está por encima de mí; o me entiendo como creador y, por tanto, como un ser absolutamente autónomo que se da a sí mismo su propia identidad, personalidad y realidad. La ideología de género –igual que Lucifer- induce, transmite y alimenta continuamente la segunda opción.

¿Qué tipo de joven resultará de este sistema educativo? ¿Cuál será el resultado de años y años de machaque ideológico en las ideas subjetivistas, relativistas y construccionistas, subyacentes en toda la teoría de género? El resultado será un joven erigido en rey absoluto de su propia vida, porque cree que puede decidirlo todo. Y parece que le hará fuerte, pero será un individuo absolutamente débil, pues no soportará las contradicciones de la realidad con su propia teoría vital.

Creyéndose absoluto dominador de su propia identidad y personalidad, no soportará su manera de ser; creyéndose absoluto dominador de la realidad, no soportará la muerte de un ser querido, la enfermedad de su madre, o la simple posibilidad de que las cosas no salgan como él esperaba; creyéndose absoluto dominador de la moral, no conseguirá transformar los males sufridos en bienes; creyéndose en un proceso continuo, libre y original de construcción y re-construcción de sí mismo, no sabrá quién es, ni qué quiere. En fin, vivirá una contradicción vital continua, una especie de esquizofrénica relación entre la realidad y sus propias ideas. Difícilmente caerá en la cuenta de ello, pues le habrán privado de los mecanismos naturales para ello –como sería el ejercicio sano de su razón o el cuidado de su vida espiritual- así que solo podrá refugiarse en una hiperactividad constante, en el consumismo más idiota o en cualquier adicción en la que esclavizarse. No entendiendo nada, se sumergirá en la nada más absoluta -como el cerdo que se regodea en el lodazal.

No en vano somos la sociedad más suicida y depresiva de la historia de la humanidad.

La ideología de género no libera, esclaviza. Quizá porque es intrínsecamente mentirosa. Igual que aquel a quien Nuestro Señor llama padre de la mentira y homicida desde el principio[17]. Y que nadie se lleve a engaños pensando que estamos ante una simple contingencia política, pues no es así. Esto viene de más arriba y no depende de partidos políticos[18]. Es urgente recuperar la educación, pues la cosa está seria y va a más[19]. No seamos cómplices, no juguemos con ello. Nuestro Señor, no lo hace: «Es inevitable que haya escándalos, pero ¡ay de aquel que los ocasiona! Más le valdría que le ataran al cuello una piedra de moler y lo precipitaran al mar, antes que escandalizar a uno de estos pequeños»[20].

 

[1] Ministra que se popularizó con aquella sentencia tan controvertida: “en ningún caso deben los padres pensar que sus hijos son suyos”. Es cierto, pues son de Dios; aunque a sus padres les ha dado la obligación de criarlos y educarlos. De quien seguro que no son es del Estado, que es lo que aparentemente quería defender la ministra.

[2] LOMLOE son las siglas de Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (LOE).

[3] BOE-A-2020-17264. https://www.boe.es/eli/es/lo/2020/12/29/3/dof/spa/pdf (las negritas son mías)

[4] El suicidio ya es primera causa de muerte no natural en España. https://psicologiaymente.com/clinica/suicidios-datos-estadisticas-trastornos

[5] Sobre la religión civil, sus dogmas y nuestra exclusión – Voz Católica (vozcatolica.com)

[6] BOE…Íb. Los paréntesis son míos.

[7] Solo algunas muestras:

Pao, de 25 años, se siente un gato: La mujer que se cree gato Video increible! (=TェT=) (petdarling.com)

Neil Harbisson, el primer hombre ciborg. Neil Harbisson – Wikipedia, la enciclopedia libre

Eric Sprague, el hombre lagarto. The Lizardman (performer) – Wikipedia

Carolina se casa con una estación de tren y dice tener sexo mental con ella. Una mujer de California se casa con una estación de tren y mantiene “sexo mental” con ella (mundodeportivo.com).

Etcétera.

[8] Ver artículo precedente, titulado “Sobre la religión civil, los dogmas y nuestra exclusión” y ya citado.

[9] Suma Teológica, Suppl. 3a part., c. 41, a. 1

[10] Pio XI, Divini Illius Magistry, 5.

[11] BOE-A-2020-17264. https://www.boe.es/eli/es/lo/2020/12/29/3/dof/spa/pdf (las negritas son mías)

 

[12] Íb.

[13] Exactamente, los nuevos enfoques que plantea la ley son: 1. Derechos de la infancia; 2. Perspectiva de género; 3. Educación inclusiva (que todos los alumnos puedan aprobar las materias); 4. Agenda 2030 y educación para el desarrollo sostenible (desarraigar todavía más al individuo de su tierra, patria y familia para someterle a una deletérea y abstracta ciudadanía mundial de carácter panteísta-ecologista); y 5. La era digital.

[14] BOE… íb. Los paréntesis son míos.

[15] Actualmente, España reconoce treinta y siete géneros distintos y diez diversidades sexuales. https://www.mediterraneodigital.com/sexo/s1/generos-orientaciones-sexuales

 

[16] Por no hacer tanta publicidad del mal, no cuelgo ningún material a este respecto, pero pueden encontrar cualquiera en internet, desde páginas oficiales gubernamentales y demás instituciones educativas. Son una auténtica aberración.

[17] Jn 8, 44.

[18] https://conapfam.wordpress.com/2015/08/29/la-onu-y-la-ideologia-de-genero/

La “ideología de género” en perspectiva mundial – Palabra de comadre (wordpress.com)

[19] Los otros enfoques, referidos en la cita n.13, contribuyen en gran medida a esta disolución absoluta del hombre en la nada. Dejaremos su análisis para otra ocasión.

[20] Lc 17, 1-6.

2 Comentarios
  1. Esperanza De la Vega Martinez Dice

    Muchas gracias, vemos con tristeza a lo que ha llegado el hombre a ser una piltrafa y esclavo de sus pasiones siendo así si mismo vergudo.

    1. Nelly Rochel Dice

      Muchas gracias por la información. Trabajo en el ámbito de la educación y también tengo 3 hijos que todavía van a la escuela. Veo con tristeza que así es, el relativismo, la famosa inclusión e ideología de género que día con día nos dicen a los que trabajamos en la educación para que seamos portavoz. Hay que ser valientes y alzar la bandera de Cristo.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.