Elementos de vida espiritual 2 de 6 (S Alberto Hurtado)

Extraído de La búsqueda de Dios, San Alberto Hurtado (París, 1947).

 

2. El respeto de la persona

Una espiritualidad sana da a los métodos espirituales su importancia relativa, pero no la exagerada que algunos le atribuyen. Una espiritualidad sana es la que se acomoda a las individualidades, y respeta las personalidades. Se adapta a los temperamentos, a las educaciones, culturas, experiencias, medios, estados, circunstancias, generosidades… Toma a cada uno como él es, en plena vida humana, en plena tentación, en pleno trabajo, en pleno deber. El Espíritu que sopla siempre, sin que se sepa de dónde viene y a dónde va (cf. Jn 3,8), se sirve de cada uno para sus fines divinos, pero respetando el desarrollo personal en la construcción de la gran obra colectiva que es la Iglesia. Todos sirven en esta marcha de la humanidad hacia Dios; todos encuentran trabajo en la construcción de la Iglesia; el trabajo de cada uno, el querido por Dios, será el que a cada uno se revelará por las circunstancias en que [Dios] lo colocará y la luz que a él dará en cada momento.

La única espiritualidad que nos conviene es la que nos introduce en el plan divino, según mis dimensiones, para realizar ese plan en obediencia total.

Todo método demasiado rígido, toda dirección demasiado definitiva, toda sustitución de la letra al espíritu, todo olvido de nuestras realidades individuales, no consiguen sino disminuir el ímpetu de nuestra marcha hacia Dios… En todo camino espiritual recto, está siempre al principio el don de sí mismo (Principio y Fundamento y Contemplación para alcanzar amor)… Antes que toda práctica, que todo método, que todo ejercicio, se impone un ofrecimiento generoso y universal de todo nuestro ser, de nuestro haber y poseer… En este ofrecimiento pleno, acto del espíritu y de la voluntad, que nos lleva en la fe y en el amor al contacto con Dios, reside el secreto de todo progreso.

Espiritualidad sana que no consiste en solas prácticas piadosas, ni en sentimentalismos, sino [de los] que se dejan tomar enteros por Cristo que llena sus vidas. Espiritualidad que se alimenta de honda contemplación, en la cual aprende a conocer y amar a Dios y a sus hermanos, los hombres del propio tiempo. Esta espiritualidad es la que permitirá las conquistas apostólicas que harán de la Iglesia la levadura del mundo.

5 Comentarios
  1. Ceci Silvia Flores Muñoz Dice

    Perdón que es Espiritualidad? Gracias

    1. Enrique Dice

      Sencillamente, gracias.

  2. Auxilio Becerril Rodriguez Dice

    BUENOS DÍAS: MUY AGRADECIDA ESTOY POR ESTA FORMA DE AYUDARME A VIVIR MI VIDA CRISTIANA. LA VIRGEN LOS BENDIGA.

    1. César Dice

      Hola, muchas gracias!!! Un detalle, en el ante último párrafo falta parte del texto… lo podrán corregir? Gracias!!!

      1. José Cárdenas Dice

        Sería exelente permanecer en el plan divino de Dios.
        No soy yo quien vive es Cristo quien vive en mi.
        Sentir lo que sintió el apóstol y transmitir ese amor a los demás

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