El Trabajo Santifica | Perseverancia

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“Les ordenamos en nombre de nuestro Señor Jesucristo que se alejen de toda persona dada a la ociosidad contrariamente a las enseñanzas que les hemos dado”.

Muy claras y contundentes las palabras del apóstol san Pablo de la Segunda Lectura de este día domingo, tomadas de la Segunda Carta del apóstol a los cristianos de tesalónica. Va a nombrar san Pablo después como les dio ejemplo con respecto trabajo y también va a decir “el que no trabaja que no coma”, claras palabras y como decíamos contundentes.

¿Qué es el trabajo? El trabajo es una bendición de Dios. Génesis 2,15 “Puso Yahvé Dios al hombre en el jardín del Edén para que lo cuidase y cultivase”, pero también sabemos que después del pecado original tiene ese aspecto de castigo “Comerás el pan con el sudor de tu rostro”.

Por eso como dice el decreto Ad Gentes del Concilio Vaticano II “Todas las realidades del mundo están marcadas por un lado por el pecado, pero también por la bendición de Dios” ambos aspectos.

¿Qué piensa el mundo con respecto al trabajo? no puede salir por lo general de estas tres ideas, de la idea de penalidad, de la idea de rentabilidad y de materialidad.

En cuanto a la penalidad se entiende el trabajo como una pena, como un castigo solamente ese aspecto. En las utopías escritas siempre aparece el hombre sin trabajo o con muy poco trabajo porque se lo piensa así, de hecho, hasta etimológicamente en castellano al menos la palabra trabajo viene de tripalium del latín , que el tripalium era un instrumento de tres palos que se usaba para tortura, no se le ve el otro aspecto de bendición.

También como decíamos el aspecto de rentabilidad no es trabajo sino aquello que es remunerado, un ama de casa, una mujer que trabaja en su casa un montón no trabaja para el mundo ¿Por qué? Porque no cobra sueldo. También nosotros que no estamos con sueldo tampoco trabajaríamos, obviamente es un error, cuántos trabajos hay hermosos e importantes y arduos incluso que no están remunerados, eso también es trabajo.

Por último, la materialidad, parece que solamente fuera trabajo lo que cambia lo terreno,  quien  se dedica a lo intelectual, quien se dedica a cosas que no son directamente ir sobre la materia parece que no trabajaran.

Jesucristo trabajó entonces hasta los 30 años según esta idea y después ya no trabajó. Y sabemos que lo que hizo después de los 30 hasta su muerte en la Cruz fue mucho más trabajo que lo anterior. Tampoco nosotros trabajaríamos en ese aspecto, es otro error. El trabajo no es solamente ir sobre la materia, también es eso.

Tenemos que tener ideas claras del trabajo ¿Por qué? Porque el trabajo es una de las cosas que santifica al hombre y glorifica a Dios “ya comais, ya bebáis hacedlo para gloria de Dios” por supuesto también el trabajo es un mandato de Dios, hacemos su voluntad cuando trabajamos y por eso también nos santificamos nosotros y perfeccionamos la tierra. Nos dignifica, dignifica al hombre trabajar, lo hace participe de la obra divina, solamente el hombre puede trabajar, los animales no trabajan como ya leeremos en un texto hermoso de san Juan Pablo II. Vemos también lo dañino que es entonces los gobiernos que regalan dádivas al pueblo y hacen que esto…que parte del pueblo no trabaje, y que vivan de esos planes, acá lo llamamos así, esos planes, les hacen un daño enorme y todo sea para tenerlos quietitos y tranquilos para que después les voten. Un daño enorme que va en contra de la dignidad humana, hay que trabajar, es bueno trabajar, nos santifica el trabajo, nos dignifica.

Decía San Juan Pablo II en la Encíclica Laborem exercens “El trabajo es una de las características que distinguen al hombre del resto de las creaturas, cuya actividad relacionada con el mantenimiento de la vida , no puede llamarse trabajo. Solamente el hombre es capaz de trabajar. Este signo determina su característica interior y constituye en cierto sentido su misma naturaleza”, hermosas palabras del santo Papa.

 Trabajemos entonces, huyamos del ocio que es la madre de todos los vicios y como decía también san Juan Crisóstomo “No hay nada, absolutamente nada que no sea corrompido por el ocio”

Dignifiquémonos por el trabajo, demos gloria a Dios, cambiemos la tierra para gloria de Dios y bien de nuestros hermanos, seamos puente, seamos pontífices elevemos lo puramente material espiritualicémoslo por medio de nuestro trabajo y ofrezcámoselo a Dios.

Le pedimos la gracia a una gran trabajadora, la santísima Virgen María sin duda que trabajo muchísimo, no solamente en el plano humano, e n su casa, siendo Madre, siendo esposa y también trabajo en el plano sobrenatural, la que más trabajó después de nuestro Señor por supuesto, siendo nada más y nada menos que corredentora que nos ayude Ella a entender estas cosas y a vivirlas.

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