Novena a la Virgen de Luján – Día sexto

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Sagrada Novena
de la Purísima Concepción de
Nuestra Señora de Luján
Venerada en la milagrosa imagen de la Villa de Luján discurrida por los nueve símbolos, o con metáforas con que la Iglesia elogia a la Virgen Santísima en sus letanías lauretanas

Hecha la señal de la Santa Cruz, se dice el

ACTO DE CONTRICIÓN

Señor Dios Padre Omnipotente que para honrar el linaje humano, y redimirle de la esclavitud de la culpa en que por la inobediencia de nuestros primeros padres había incurrido, quisiste que tu Hijo Unigénito se hiciera hombre, y en el decreto de la Concepción Inmaculada de la Virgen María, le previniste digna Madre de tal Hijo, y la hiciste Madre de misericordia para todos los mortales: mira Señor, con ojos de clemencia a todos los que nos valemos de la protección de tan Divina Madre; y si a la consecución de tus piedades sirven de embarazo nuestras culpas, ya de todas las cometidas nos arrepentimos desde luego, y con verdadero dolor de nuestro corazón nos pesa de haberte ofendido y de no haberte siempre amado, siendo Tú, bondad infinita digna de ser amada sobre todo lo amado. Esperamos, Señor, que te apiades de nuestra miseria, y que por los merecimientos de tu Hijo humanado, y por la intercesión de la Virgen María, a quien para hacerla digna Madre suya hiciste concebida sin pecado, nos haz de perdonar todas nuestras culpas y que nos darás gracia para perseverar en tu santo servicio hasta el fin de esta mortal vida. R. Amén.

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN

Purísima Virgen María, Madre del amor hermoso, Abismo de gracias y poderosa medianera entre Dios y los hombres, por cuyas manos nos vienen del Cielo todos los favores y beneficios que alcanzamos: y para darnos más lugar de impetrarlos te hizo el Altísimo Dios portentosa en tantas Imágenes tuyas, como venera la piedad de los fieles, y con toda particularidad en la que veneramos en el santuario de Luján, humildes y confiados, te suplicamos Señora, nos alcances de tu Hijo una remisión total de nuestras culpas, la reforma de nuestra vida y el remedio de nuestras necesidades, si ha de ser para gloria de Dios, tuya, y bien de nuestra alma. R. Amén.

CASA DE ORO

Sacratísima Reina del Empíreo, que en tiempo y en eternidad fuiste concebida casa y santuario del oro más fino de dones y gracias que la mente Divina pudo, supo y quiso idear, por cuanto el Todopoderoso te prevenía para habitación y morada del Sumo Rey de la gloria y fiel dispensadora de sus tesoros a favor de los mortales, y asimismo dispuso que el santuario de Luján, en donde está colocada tu Imagen, fuese un santuario o casa de oro que enriqueciese a todos los que reverentes te veneramos y necesitados te invocamos; haznos ricos de bienes espirituales y no nos dejes perecer en nuestras necesidades temporales. R. Amén.

Nombrar la gracia por la que se quiere rezar

Aquí se reza un Padre nuestro, un Ave María y un Gloria en reverencia a las tres virtudes teologales y cuatro cardinales con que fue enriquecida el alma de la Virgen Santísima en el primer instante de su Concepción Purísima.

ORACIÓN

Artífice Supremo de todo lo bueno, que para manifestación de los tesoros de tu Divinidad, quisiste formar a nuestra dilectísima María del oro más acendrado de las virtudes, y en el primer instante de su formación la llenaste de más gracia que no tuvieron en la creación todos los Ángeles, ni han tenido ni tendrán todos los justos de la tierra: te rogamos Señor mío, que a todos aquellos fieles, que con especialidad la veneran en la prodigiosa Imagen de Luján, les franquees los tesoros de tus gracias, los prosperes con los dones de tu liberalidad y les concedas aquellos bienes que sean más conducentes a tu servicio y a la salvación de sus almas. R. Amén.

Al terminar esta oración se rezan las Letanías Lauretanas o alguna de las Letanías a Nuestra Señora de Luján.

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