Santos
El Glorioso Patriarca no es extraño al misterio de la Eucaristía
1º. En efecto, nosotros poseemos en nuestros tabernáculos, ofrecemos en el altar y recibimos en la Sagrada Misa el cuerpo nacido de la Virgen María;
1º. En efecto, nosotros poseemos en nuestros tabernáculos, ofrecemos en el altar y recibimos en la Sagrada Misa el cuerpo nacido de la Virgen María;