Queridos hermanos,
Deseando que estos días santos de Navidad sean para cada uno de vosotros un
tiempo de gracia y de paz, las hermanas Servidoras contemplativas del monasterio de
Génova compartimos la letra de un villancico escrito en diciembre de 2025: ¿Por qué os
marcháis, pastores?
En su forma exterior se presenta como un villancico popular español con sus
distintos personajes, su toque de picardía, su sabor a vida cotidiana de aquellos pastores
que recibieron el anuncio angélico la Noche de Navidad. Pero entraña un mensaje más
profundo. Este villancico busca presentar de modo simpático y casi dramático el tema
de la oscuridad de la fe, quintaesencia de la doctrina de San Juan de la Cruz. El alma
interpela a los pastores de Belén preguntándoles incansablemente por qué se marchan de
la gruta donde Dios se manifiesta visiblemente. El último pastor en ser interrogado, el
pastor más anciano, que representa la sabiduría del Santo Doctor Místico, ofrece al alma
el secreto de la paz: se debe amar y adorar al Niño Dios en espíritu, en la oscuridad del
camino de regreso a los apriscos, en la oscuridad de la Fe.
Aquí el texto completo. Esperamos que sea de fruto para todos.
(introducción)
Nochebuena, soledad tras cantar villancicos.
Díceme el Evangelio que después de Adorar a Dios se fueron los
pastorcicos.
1. ¿Por qué os marcháis, pastores, loando a Dios por el camino
cuando Él llora sobre el heno del pesebre que dejáis?
Contemplar yo querría al Hijo de María,
¿qué no veis que le veis?
¿Por qué os marcháis, pastores?
¡Adorad a Dios Niño!, ¿qué no veis que le veis?
Los pastores le adoraron y alabando se marcharon.
2. Oye, dulce pastora, que marchas con tu niño en brazos,
del Eterno los sollozos y regresa a Belén.
Pastorcito dormido, sueña junto al Bendito:
¿qué no veis que le veis?
¿Por qué os marcháis, pastores?
¡Adorad a Dios Niño!, ¿qué no veis que le veis?
Y responde la pastora: ¡Hace frío para mi crío!
3. Tú, zagal, que te abrigas con esa zamarra tan blanca,
¿no arrebujas al Cordero que el pecado lavará?
Con tu padre te alejas a velar las ovejas,
¿qué no veis que le veis?
¿Por qué os marcháis, pastores?
¡Adorad a Dios Niño!, ¿qué no veis que le veis?
Y responde el mozalbete: ¡Que mañana salgo a las siete!
4. Y vosotras, mocitas, que vais trotando a los apriscos
a contar a vuestro amado lo que habéis visto hoy,
¿no queréis Amor pleno del más Guapo y más Bueno?,
¿qué no veis que le veis?
¿Por qué os marcháis, pastores?
¡Adorad a Dios Niño!, ¿qué no veis que le veis?
Y responden gran desaire: ¡Es muy chico para casarle…!
5. El que luce cachava y lleva rebaño de canas,
vuelva a la gruta oscura: la Verdad contemplará.
Misericordia pura es este Niño que deja atrás,
¿qué no veis que le veis?
Y responde el buen viejo: al mirarnos le di mis ojos.
(final)
Dice el sabio que ha dejado a los pies del Niño sus ojos.
Y de noche se va yendo, adorando viendo o no viendo.
Yo poseo en mi seno al que duerme en el heno,
al Dios Niño Jesús.
Vámonos, pastorcillos, a adorar en espíritu
a mi Niño Jesús, al Autor de la fe.
Hermanas del Monasterio de Génova



Comentarios 1
Mi Dios niño que iluminas mi camino te haces visible en mi corazón en el sendero de mi vida pobre pero con presencia tu eres mi Salvador