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¿Qué le Ofrezco a Dios? – Perseverancia
por P. Gustavo Lombardo
Descripción
Episodio 20 – ¿Qué le ofrezco a Dios?
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Resumen:
¡Hola a todos!
Comenzamos en este día con uno de los tiempos fuertes del Tiempo Litúrgico, tenemos el tiempo de Adviento y el tiempo de Cuaresma. Comenzamos Adviento.
Lo primero que tenemos que pensar es que este tiempo de aquí hasta Navidad tiene que ser un tiempo especial para nosotros. Tenemos que prepararnos de alguna manera, cada uno verá en conciencia que le pide Dios para que estos días que corren de aquí hasta Navidad sean días especiales.
La Iglesia nos sugiere hacer algún sacrificio más, rezar un poco más, hacer un poco más de caridad, de limosna, cada uno verá, pero lo primero es eso, estamos en un tiempo fuerte, un tiempo de gracia, un tiempo donde Dios quiere bendecirnos de manera especial, pero esa bendición que Dios quiere darnos de manera especial, depende de nosotros también recibirla.
Adviento significa “venida”, estamos esperando al Señor, queremos entonces tener ese espíritu que tenía el pueblo elegido esperando al Mesías. Tenemos este menos de un mes para prepararnos y vivir así la Fiesta de la Navidad con todo el colorido espiritual, con toda la gracia que tiene que tener.
Pensemos por ejemplo para darnos esperanzas y no es inventar cosas que en la Misa de Gallo en Navidad vamos a recibir una gracia parecida a la que recibió Santa Teresita del Niño Jesús, a sus catorce años que dice que Dios le dio una gracia ahí de crecer espiritualmente como no había podido crecer en 10 años y olvidarse de sí misma y después de ese día dice “fui feliz”. ¿Por qué no podemos recibir en Navidad algo así?, pero mucho depende de las ganas que le pongamos con la ayuda de la misma gracia de Dios durante estos días. Por eso cada uno verá. A veces, Adviento o Cuaresma es tiempo para al menos volver a hacer lo que yo sé que tengo que hacer que he dejado de hacer. Bueno, ya es muy buen propósito, volver a rezar lo que tengo que rezar, volver a…, bueno cada uno tiene que hacer en este día domingo un breve examen de conciencia y decir bueno… ¿Qué le voy a ofrecer a Dios en este Adviento?, ¿cómo me voy a preparar? Para poder recibir al Señor en Navidad, ¿Qué voy a darle al Señor para Él me devuelva el ciento por uno?, Si que es negocio.
Y sobre todo pensar en María, si, la Virgen del Adviento, hay una advocación. Ella esperándolo al Mesías como cualquier hija de Israel, pero ella “La Hija de Israel”. Y también ella esperando el nacimiento del Señor durante esos nueve meses. Ella nos puede enseñar a esperar a Jesús y ella también nos puede enseñar a prepararnos para que al ver al Niño en el pesebre nosotros aprendamos a ser niños, si, una gran manera de prepararnos para Navidad es ir creciendo en esa niñez espiritual, sin la cual no podemos entrar al Reino de los Cielos.
Primer Domingo de Adviento entonces que no se nos pasen estos días como unos días más. Que no pase un día de Adviento sin decir “hoy sentí que estoy en Adviento”, o sea sentí que es un tiempo especial esperando al Señor. Él no se dejará ganar en generosidad.
Que nuestra Madre del Cielo, la que más sabe de todo esto, la que más lo esperó nos dé esa gracia.
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