Puntos de adoración sobre la vida y las virtudes de Nuestro Señor en el Santísimo Sacramento
“El apóstol de la Eucaristía”, nos introduce en el misterio vivo de un Dios que se queda entre los hombres bajo el velo del pan consagrado. Con la fuerza de un profeta y la ternura de un enamorado de Cristo, proclama: “Jesús está allí”, realmente presente, silencioso y ardiente, esperando al alma que crea y ame. Cada página es una llama nacida del Sagrario: el Cristo oculto que reina desde su anonadamiento, el Amor que “prefirió quedarse con nosotros antes que subir al cielo sin nosotros”. Este primer volumen de las Obras Eucarísticas no solo enseña, sino que despierta: invita a mirar, adorar y vivir desde la Hostia, donde el corazón de Cristo palpita por la humanidad entera. Quien lo abra con fe descubrirá, como el Santo, que en la Eucaristía “todo se contiene, todo se explica y todo se enciende”.
San Pedro Julián Eymard (1811-1868) Conocido como “el apóstol de la Eucaristía”, dedicó su vida a renovar la fe cristiana a través del amor al Santísimo Sacramento. Fundador de la Congregación del Santísimo Sacramento, promovió la adoración eucarística como fuente de unidad, caridad y transformación personal y social. Beatificado por Pío XI y canonizado por Juan XXIII, su legado sigue inspirando a redescubrir en la Eucaristía el centro vivo de la vida cristiana.





