📖 Ediciones Voz Católica

Más leído esta semana

Vivimos en un mundo que tiene horror al sufrimiento y, como consecuencia, intenta por todos los medios huir de él.

Esto ocurre porque tenemos una idea sumamente negativa sobre el sufrimiento. En cambio, si fuéramos capaces de ver los elementos positivos que trae consigo el sufrimiento a nivel espiritual, no solo ya no le tendríamos miedo, sino que pasaría a ser algo que aceptásemos con gusto e incluso algo que comenzaríamos a desear.

El sufrimiento tiene un valor inestimable, al punto que San Juan Pablo II se refiere a él como un «don necesario».[i]

¿Por qué el sufrimiento es un don necesario? La respuesta nos la da el mismo Papa: «El sufrimiento, más que cualquier otra cosa, es el que abre el camino a la gracia que transforma las almas. El sufrimiento, más que todo lo demás, hace presente en la historia de la humanidad la fuerza de la Redención».[ii]

San Juan Pablo II había comprendido que, si realmente queremos alcanzar la santidad, si realmente queremos ganarnos el cielo, nada es más eficaz que el sufrimiento ofrecido, porque el sufrimiento ofrecido abre la puerta a la gracia, que tiene la fuerza para transformar nuestra alma. El mismo Santo dirá: «En el sufrimiento se esconde una particular fuerza que acerca interiormente el hombre a Cristo, una gracia especial».[iii]

Por eso es fundamental, en la vida espiritual, aprender a ver el sufrimiento como un don necesario. Para quien es capaz de dar este paso, el sufrimiento que Dios permite no solo deja de ser una desgracia, sino que pasa a ser una gracia deseada y esperada. Por eso San Juan Pablo II decía: «Para un cristiano, el dolor no es motivo de tristeza, sino de gozo: el gozo de saber que en la cruz de Cristo todo sufrimiento tiene un valor redentor».[iv]

Por eso, sin miedo a equivocarnos, podemos afirmar que, cuando aprendemos a ver el sufrimiento desde el punto de vista sobrenatural, nuestra vida cambia por completo. Y no solo cambia nuestra vida, cambia también nuestro modo de juzgar y ver el mundo.

El problema de nuestro tiempo no es que haya tanto sufrimiento en el mundo; el problema de nuestro tiempo es que haya tanto sufrimiento desperdiciado, tanto sufrimiento que no sea ofrecido.

Por esto, si queremos transformar el mundo, si queremos transformar nuestra vida, debemos comenzar por dar sentido al sufrimiento, sabiendo ofrecer cada sufrimiento que se presenta en nuestra vida.

A veces, los sufrimientos que nos toque pasar serán grandes, como puede ser el caso de una enfermedad. Sin embargo, la gran mayoría de las veces se trata de ofrecer los pequeños sufrimientos que se nos presentan a diario en nuestra vida cotidiana, y es acá donde se nos presentan a diario cientos de ocasiones que no debemos desperdiciar. Debemos en todo momento tener presente que «los que participan en los sufrimientos de Cristo conservan en sus sufrimientos una especialísima partícula del tesoro infinito de la redención del mundo, y pueden compartir este tesoro con los demás».[v]

P. Francisco Javier de Igarzábal, IVE

 

Para recibir mas material sobre San Juan Pablo II te puedes unir a: https://whatsapp.com/channel/0029Vb6kitWBKfhttZ0auJ31

[i] Juan Pablo II, Ángelus, 29/05/1994

[ii] Juan Pablo II, Salvifici Doloris, n.27

[iii] Ídem, n.26

[iv] Juan Pablo II, Discurso a los enfermos, 8/04/1987

[v] Juan Pablo II, Salvifici Doloris, n.27

Seguir Leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Acepto los Términos y condiciones y la Política de privacidad .

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conocé cómo se procesan los datos de tu comentario.

Librería Dictio

Anda. Velez Sarsfield 30 local 6
– pasaje Santo Domingo  –
Córdoba Centro
 tel 0351-4240578
de 10:30 a 18:00

Envíos a todo el país
[email protected]

Especifícanos los libros por los que estás interesado y nos pondremos en contacto lo antes posible.

Librería Gladius

Bartolomé Mitre 1721,
Buenos Aires, Argentina.
[email protected]

Envíos a todo el país