Ester 14 Biblia Straubinger Capítulo 14 de 16

Ester 14

Libros históricos · Antiguo Testamento

Este domingo: Mt 22, 1-14 Índice de libros

Texto de Ester 14

Oración de Ester

1 También la reina Ester, aterrada del peligro inminente, acudió al Señor. 2 Quitándose las vestiduras reales, tomó un traje propio de llanto y luto, y en vez de los preciosos perfumes, cubrió la cabeza de ceniza y basura, mortificó su cuerpo con ayunos y esparcía los cabellos que se arrancaba, por todos aquellos lugares en que antes acostumbraba alegrarse.

3 Y oró al Señor, Dios de Israel, diciendo:
«Oh Señor mío, Tú que eres el único rey nuestro, socórreme a mí, que estoy desolada, pues no tengo otra ayuda fuera de Ti;

4 porque me estrecha el peligro por todas partes.* 5 Yo oí contar a mi padre, cómo Tú, Señor, escogiste a Israel de entre todas las naciones, y a nuestros padres de entre todos sus antepasados, para poseerlos como heredad perpetua, e hiciste con ellos como habías prometido.* 6 Hemos pecado delante de Ti, y por eso nos has entregado en manos de nuestros enemigos; 7 puesto que hemos adorado sus dioses. Justo eres, oh Señor.* 8 Mas ahora no se contentan con oprimirnos con durísima esclavitud, sino que, atribuyendo al poder de los ídolos la fuerza de sus brazos, 9 intentan desbaratar tus promesas, destruir tu heredad, cerrar las bocas de los que te alaban y extinguir la gloria de tu templo y de tu altar, 10 a fin de que abran los gentiles sus bocas para alabar el poder de los ídolos y celebrar para siempre a un rey de carne. 11 No entregues, Señor, tu cetro a los que nada son, para que no se rían de nuestra caída; antes bien vuelve contra ellos sus maquinaciones, y derriba al que ha empezado a desencadenar su furor contra nosotros.* 12 Acuérdate, Señor, de nosotros, y muéstranos tu rostro en el tiempo de nuestra tribulación, y dame firme esperanza, oh Señor, rey de los dioses y de toda potestad. 13 Pon en mi boca palabras apropiadas cuando me presente al león, y muda su corazón para que aborrezca a nuestro enemigo y este perezca con todos los que están de acuerdo con él.* 14 Líbranos con tu mano, y ayúdame a mí, que no tengo otro auxilio sino a Ti, Señor, como quiera que Tú conoces todas las cosas, 15 y sabes que aborrezco la gloria de los inicuos y detesto el lecho de los incircuncisos y de todo extranjero.* 16 Tú conoces mi necesidad, y que abomino el soberbio distintivo de mi gloria que llevo sobre mi cabeza en los días de mi lucimiento; que lo detesto, cual paño de menstruación, y que no lo llevo, en los días de mi retiro. 17 Y que nunca he comido en la mesa de Amán, ni me han gustado los banquetes del rey, ni he bebido vino de las libaciones;* 18 y que esta tu sierva desde el día en que fue trasladada aquí, hasta el presente, jamás se ha alegrado sino en Ti, Señor, Dios de Abrahán. 19 Oh Dios, que eres más fuerte que todos, escucha las voces de aquellos que no tienen ninguna otra esperanza, sálvanos de las manos de los inicuos y líbrame de mis angustias.»

Este capítulo sigue la numeración de esta edición, que difiere de la de las lecturas de la misa.

Elegir libro y capítulo

Pentateuco

Libros históricos

Libros sapienciales

Libros proféticos

Evangelios

Hechos de los Apóstoles

Cartas y Apocalipsis

Librería Dictio

Anda. Velez Sarsfield 30 local 6
– pasaje Santo Domingo  –
Córdoba Centro
 tel 0351-4240578
de 10:30 a 18:00

Envíos a todo el país
[email protected]

Especifícanos los libros por los que estás interesado y nos pondremos en contacto lo antes posible.

Librería Gladius

Bartolomé Mitre 1721,
Buenos Aires, Argentina.
[email protected]

Envíos a todo el país