Texto de Salmo 137 (138)
1 De David.
Quiero celebrarte, Yahvé,
con todo mi corazón,
porque oíste las palabras de mi boca;
quiero cantarte delante de los reyes.*
2 Me postraré ante tu santo Templo,
y alabaré tu Nombre
por tu misericordia y tu fidelidad;
porque has engrandecido tu Palabra
sobre todas las cosas.*
3 El día en que (te) invoqué Tú me oíste
y multiplicaste la fuerza en mi alma.*
4 Te alabarán, Yahvé,
todos los reyes de la tierra
cuando hayan oído los oráculos de tu boca;*
5 y cantarán los caminos de Yahvé:
«Grande es ciertamente la gloria de Yahvé.*
6 Sí, Yahvé, siendo excelso,
pone los ojos en el humilde
y mira como lejos de sí al soberbio.»
7 Cuando camino en medio de la tribulación,
Tú conservas mi vida;
tiendes tu mano
contra la ira de mis enemigos,
y tu diestra me salva.
8 Yahvé acabará para mí lo que ha comenzado.
Yahvé, tu misericordia
permanece eternamente;
no abandones la obra de tus manos.*