Hace ya varios años que estamos en esta fundación del Sitio del Bautismo del Señor, Al Maghtas. Ya se han realizado muchas actividades propias de nuestra Familia religiosa: jornadas de formación, ejercicios espirituales para religiosos, religiosas y sacerdotes, ejercicios de mes, ejercicios espirituales para laicos y retiros de día para parroquias.
Una de las cosas que nos faltaba era recibir voluntarios que pudieran ayudar en esta gran obra que es la atención del Santuario del Bautismo del Señor. Pienso que, debido a las distintas dificultades en la región, este y otros apostolados se han demorado o ha disminuido su frecuencia.
Sin embargo, gracias a Dios, esta última semana pudimos recibir a voluntarios de Francia que vinieron para dedicar cinco días a este lugar santo y a Aquel que lo santificó.

Realizaron principalmente dos trabajos: el primero consistió en limpiar los vidrios del santuario y el segundo, en limpiar las capillas de los doce apóstoles que se encuentran en el atrio.

Y, como recordaba Don Orione, «Dios no se deja ganar en generosidad». Pensamos que Dios los bendijo con muchas gracias: algunos se confesaron, todos renovaron las promesas del bautismo, participaron de la Santa Misa en varias oportunidades y realizaron una pequeña peregrinación típica de este lugar.


Que Él nos permita y nos conceda la gracia de seguir haciendo el bien a las almas que nos confía en este lugar tan importante para toda la Iglesia, para el Patriarcado Latino de Jerusalén y para nuestra Familia religiosa.


