(www.disclose.tv – 8/2/2026)
El Tribunal Supremo de Finlandia ha absuelto a la parlamentaria Päivi Räsänen de un cargo derivado de un tuit, del año 2019, en el que publicaba un versículo bíblico. Sin embargo, el mismo Tribunal, con tres votos favorables y dos en contra, la condenó, junto al obispo luterano Juhana Pohjola, por un folleto de su Iglesia publicado en el año 2004.
El tribunal confirmó por unanimidad la absolución de Räsänen por el tuit, en el que, citando las Escrituras, cuestionaba el patrocinio de su Iglesia a un evento del Orgullo. Determinó que el tuit no constituía incitación al odio, ya que ella “justificó su opinión citando un texto bíblico”.
#kirkko on ilmoittanut olevansa #seta n #Pride2019 virallinen partneri. Miten kirkon oppiperusta, #raamattu sopii yhteen sen kanssa, että häpeä ja synti nostetaan ylpeyden aiheeksi? pic.twitter.com/cnjAQCrOc2
— Päivi Räsänen (@PaiviRasanen) June 17, 2019
Por el otro cargo, el Tribunal Supremo declaró a Räsänen y al obispo Pohjola culpables de “producir y mantener disponible al público un texto que insulta a un grupo determinado”, en virtud de una sección del código penal de Finlandia sobre crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
La condena se relaciona con un folleto que expresaba opiniones cristianas tradicionales sobre el matrimonio y la ética sexual. El tribunal señaló que el texto no contenía incitación a la violencia ni odio con carácter de amenaza, y describió la conducta como “no particularmente grave”.
Räsänen, parlamentaria de larga trayectoria, exministra del Interior, médica y abuela de doce nietos, escribió el folleto en 2004 para su Iglesia. Continuó compartiéndolo en línea en 2019 y 2020, después de que comenzara una investigación preliminar. Había sido absuelta por unanimidad de todos los cargos por dos tribunales inferiores.
El Tribunal Supremo impuso multas penales de varios miles de euros y ordenó que las declaraciones fueran retiradas del acceso público y destruidas. Räsänen declaró:
“Estoy sorprendida y profundamente decepcionada de que el tribunal no haya reconocido mi derecho humano básico a la libertad de expresión. Me mantengo firme en las enseñanzas de mi fe cristiana y continuaré defendiendo mi derecho, y el de toda persona, a expresar sus convicciones en el ámbito público”.
Además, Räsänen está considerando presentar una apelación ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con el apoyo de ADF International.


