1 Samuel 28 Biblia Straubinger Capítulo 28 de 31

1 Samuel 28

Libros históricos · Antiguo Testamento

Este domingo: Mt 5, 1-12 Índice de libros

Texto de 1 Samuel 28

Guerra entre Israel y los filisteos

1 En aquellos días reunieron los filisteos sus fuerzas para prepararse a la guerra contra Israel. Entonces dijo Aquís a David. «Ten entendido que has de salir conmigo a campaña, tú y tu gente.»* 2 David respondió a Aquís: «Con esto sabrás lo que hace tu siervo.» Y dijo Aquís a David: «Pues bien, yo te confiaré la guardia de mi persona para siempre.»

Saúl y la pitonisa

3 Samuel había muerto ya, y todo Israel le había llorado, habiéndole enterrado en Ramá, su ciudad. Y Saúl había echado del país a los nigromantes y adivinos. 4 Se reunieron, pues, los filisteos, los cuales vinieron y acamparon en Sunem. También Saúl convocó a todo Israel, y ellos acamparon en Gelboé.* 5 Cuando Saúl vio el campamento de los filisteos, tuvo miedo, y su corazón tembló en gran manera. 6 Por lo cual consultó a Yahvé, pero Yahvé no le dio respuesta, ni por sueños, ni por los Urim, ni por los profetas. 7 Entonces dijo Saúl a sus siervos: «Buscadme una mujer que tenga espíritu pitónico, e iré a ella a consultarla.» Le dijeron sus siervos: «He aquí que en Endor hay una mujer que tiene espíritu pitónico.»* 8 Saúl se disfrazó, poniéndose otros vestidos, y fue allá acompañado de dos hombres. Llegaron de noche donde estaba la mujer, y le dijo Saúl: «Adivíname, te ruego, por medio del espíritu pitónico, y evócame a aquel que yo te diga.» 9 La mujer le contestó: «Bien sabes tú lo que ha hecho Saúl, cómo ha extirpado del país a los nigromantes y adivinos. ¿Por qué pues me tiendes un lazo, para hacerme morir?»* 10 Mas Saúl le juró por Yahvé, diciendo: «¡Vive Yahvé! que por esto no te sucederá ningún mal.» 11 Preguntó entonces la mujer: «¿A quién he de evocar?» Él respondió: «Haz que se me aparezca Samuel.»

12 Cuando la mujer vio a Samuel, lanzó un tremendo gritó y dijo a Saúl: «¿Por qué me has engañado? Tú eres Saúl.» 13 El rey le respondió: «No temas. ¿Qué has visto?» Y la mujer dijo a Saúl: «Veo un dios que sube de la tierra.» 14 «¿Cuál es su figura?», preguntó él; y la mujer dijo: «Es un anciano que sube envuelto en un manto.» Conoció, pues, Saúl que era Samuel, e hizo reverencia, inclinando el rostro hasta la tierra.* 15 Y dijo Samuel a Saúl: «¿Por qué has turbado mi reposo, haciéndome subir?» Saúl respondió: «Me encuentro en gran aprieto. Los filisteos me han movido guerra, y Dios se ha apartado de mí; ya no me contesta, ni por medio de los profetas, ni por sueños. Te he llamado para que me indiques lo que tengo que hacer.» 16 Replicó Samuel: «¿Por qué me preguntas a mí, cuando Yahvé se ha apartado de ti, y se ha hecho enemigo tuyo? 17 Yahvé ha hecho, conforme predijo por mi boca. Ha arrancado Yahvé de tus manos el reino, y lo ha dado a tu compañero, a David. 18 Por cuanto no obedeciste a la voz de Yahvé, y no trataste a Amalec según el furor de su ira, por eso Yahvé obra hoy así contigo. 19 Además, Yahvé entregará a Israel, juntamente contigo, en manos de los filisteos, y mañana tú y tus hijos estaréis conmigo; también entregará Yahvé en manos de los filisteos el ejército de Israel.»* 20 Al instante Saúl cayó a tierra cuan largo era, pues estaba lleno de espanto por las palabras de Samuel, sin que le quedase fuerza alguna; porque no había comido nada durante todo el día y durante toda la noche.

21 La mujer se acercó a Saúl, y viendo que estaba sumamente turbado, le dijo: «Mira, cómo tu sierva ha escuchado tu voz; he expuesto mi vida obedeciendo las palabras que me dijiste. 22 Ahora pues, escucha también tú la voz de tu sierva, y permite que te ponga delante un bocado de pan. Come para que tengas fuerzas cuando sigas tu camino.» 23 Pero él lo rehusó, diciendo: «No comeré.» Mas sus servidores, juntamente con la mujer, le instaron de manera que escuchó su voz. Se levantó de la tierra y se sentó sobre el diván. 24 Tenía la mujer en casa un ternero cebado, al cual mató inmediatamente; tomó también harina, la amasó y coció de ella panes ácimos. 25 Luego lo presentó todo a Saúl y a sus siervos, y ellos comieron. Después se levantaron, y partieron aquella noche.

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