Blog: Misionero en Tanzania – P. Diego Cano: https://www.facebook.com/misioneroentanzania
Kangeme, Kahama, Tanzania, 29 de octubre de 2026
Necesito ponerme al día con los relatos de la misión, y no sé cómo hacer, pues ha pasado mucho tiempo, se han sucedido muchas actividades, y hacer una crónica de cada una de ellas, sería imposible. Además soy consciente de que les debo un buen escrito sobre el Hermano Anthony, que falleció hace un par de semanas. Consciente de todo esto, y a la vez de lo importante que es poder contar lo que está sucediendo, con el consiguiente beneficio de que van quedando registros escritos de la vida de esta misión, voy a optar por dejar para la próxima escribir sobre el Hermano Anthony, y ahora lo que haré será casi una simple enumeración de las actividades, con un breve relato de cada una. De esta manera podré ponerme al día, y así seguir adelante en futuras crónicas.


Para ayudar a mi memoria, que ya no está tan lúcida, me sirve ponerme a ver las fotos de las distintas actividades que aparecen en mi teléfono móvil, después del regresar del viaje por el jubileo de plata sacerdotal. Y así van apareciendo las actividades, podríamos decir “ilustradas” y me ayudan a recordar… y en primer lugar, entonces les cuento que aparecen ante mí las fotos de las construcciones. Seguimos construyendo, sin descanso.
En este caso se trata de otra aula para la escuela primaria “Nuestra Señora de Luján”, de la parroquia de Kangeme. Como esta escuela está “in fieri”, cada año debemos aumentar un aula, en este caso para que el año que viene tengamos el 5º grado. La escuela ya va tomando forma, en el aspecto material, con seis aulas, tres oficinas, los baños, el comedor de la escuela y un techo a manera de cocina. En el plano humano, ya tenemos más de cien alumnos, y un grupo de maestros y trabajadores. Podrán ver algunas fotos de la escuela.
En otro orden de cosas, al menos para contarles de los frutos que se van dando, en medio de un ambiente difícil. En la aldea de Ubagwe tenemos ahora un buen catequista, que atiende dos capillas, ésta y la de Itobora. El catequista es bastante activo y realmente se preocupa por el progreso espiritual de sus feligreses. Lo bueno, por otro lado, es que viene de otro lugar, y se ha venido a vivir aquí para poder trabajar en el cultivo del tabaco. Al venir de afuera, tiene la ventaja de que no se deja llevar mucho por las “tradiciones” del lugar, queriendo decir mejor, las “mañas” de muchos de los líderes anteriores, y de esa manera va logrando muy buenos resultados. Luego de la misión popular que en Itobora se predicó en julio, se pudo seguir preparando a algunos matrimonios, y en septiembre el P. Francisco celebró cinco matrimonios.
Ahora el catequista logró que se pudiera concretar un matrimonio más, en la aldea vecina de Ubagwe. Lo llamativo de esto es que ambos contrayentes eran paganos, y pidieron el bautismo. Dos personas mayores, con más de 30 años de matrimonio natural, con hijos y con nietos. Ambos se prepararon, y en la ceremonia se bautizaron, recibieron la confirmación, el matrimonio y la primera comunión. Era impresionante la gran alegría de ellos, y de toda la comunidad. Hacía muchos años que no se celebrara ningún casamiento allí, si no me equivoco, más de diez años. La comunidad católica es pequeña, y el lugar está bastante poblado, en su mayoría por paganos.
Después, tuvimos la peregrinación a la Virgen de Fátima en Nyasa. Esta peregrinación la comenzamos hace algunos años atrás, y la hacemos coincidir con el mes de octubre, que aquí en Tanzania es el mes del Rosario, y a la vez recordamos la última de las apariciones de la Virgen a los pastorcitos. En nuestra misión actualmente hacemos dos peregrinaciones al año, una en Mayo, a la Virgen de Luján en Mazirayo, en la parroquia de Kangeme; y esta otra en octubre, de la Virgen de Fátima. La distancia para caminar de ambas es muy parecida, unos 19 km aproximadamente. Esta peregrinación la hicimos el sábado 17 de octubre, caminando desde la parroquia de Ushetu, hasta Nyasa.
Es muy lindo ver cómo de un año a otro se van repitiendo los participantes, haciendo una tradición de esta actividad. Durante el trayecto se rezan los 20 misterios del rosario, y el paso por los distintos poblados, se realiza con gran algarabía, cantos, bailes, y agitando ramas; lo que es una manera de misionar en esos lugares que nos miran pasar, casi sin entender. En particular hay un pueblito que se llama Makuba, donde hemos comprado un terreno hace más de diez años para hacer una capilla, y no hemos podido comenzar a tener una comunidad cristiana, porque no logramos comiencen a rezar, y no contamos más que con una sola familia cristiana. Con el paso de la imagen de la Virgen de Fátima cada año, le pedimos que algún día podamos tener una comunidad allí. Pero en general toda aquella zona del sur de la parroquia Ushetu se trata de poblados en su mayoría paganos.
Otra anécdota para contarles, es que un día de la semana pasada me pidieron que vaya a ver a una enferma que estaba muy mal, y que pedía el bautismo. Una de sus hijas es católica y la había instruido mínimamente, de tal manera que pidiera ser bautizada. Debido a la poca preparación, a la urgencia, y al estado de poca lucidez, se administró el bautismo y la confirmación. Para esto me vino a buscar el catequista de Ngilimba en una moto, que pide prestada a un cristiano del lugar. Me llevó hasta la casa y mientras esperábamos que prepararan a la señora, estuvimos sentados afuera, debajo de unos árboles de mangos, con una brisa muy agradable, gracias a que era temprano todavía. Me alegró mucho poder estar ese momento allí, en el patio, con la familia que se acercaba a saludar y charlar un rato.
Los niños jugaban en el campo arado, cazando langostas, y haciendo que las juntaban en un corral de langostas. Una señora estaba preparando el almuerzo, sentada y con una niña en los brazos, mientras charlaba. Este rato me dio oportunidad para hablarles un poco más de la fe, y gozaba de la gran gracia que tenemos los misioneros de compartir la vida cotidiana de esta gente. Ellos, felices de que el misionero llegue hasta su casa. Después de la celebración de los sacramentos, que lo hicimos allí afuera, me pidieron que les bendiga agua, y las semillas para sembrar apenas comience a llover.
Antes de despedirme de ustedes, les cuento, entre otros hitos históricos de la misión, que le festejamos los 50 años al padre Johntin. Lo de siempre… nos vamos poniendo viejos, ¡pero en la misión! Eso es una gran alegría, y sobre todo pensaba en esto teniendo en cuenta que es una gran gracia que el padre esté de nuevo con nosotros, misionando, después de tanto esfuerzo con su pierna y su accidente de hace tantos años.
Ya comenzamos con las lluvias, gracias a Dios, que estábamos esperando tanto. Esto significa que comienza una época totalmente distinta, porque la mayoría de las personas ahora están abocadas al trabajo del campo. Pero lo bueno es que cambia un poco el clima, refresca un poco, y el paisaje se pone hermoso, con mucho verde. Eso sí, estos cambios de clima, como ya sabemos, introducen en nuestra vida cotidiana la aparición de algunos escorpiones, alguna que otra víbora, demás alimañas, y numerosos insectos. Hay que estar atentos, y mirar donde uno pisa.
Dios los bendiga. Gracias por rezar por la misión. Hasta la próxima y ¡Firmes en la brecha!!
P. Diego Cano, IVE








